Historia Comunal PDF Imprimir E-mail
Comuna - Historia
Escrito por Administrator   
Lunes, 13 de Febrero de 2012 15:54


Es posible entender el desarrollo de la comuna, desde sus inicios hasta su trazado actual, a través de sus huellas históricas. Es así que resulta evidente la correspondencia que existe entre la primitiva estructura predial y los trazados posteriores de la estructura vial urbana.

 

 

 

La subdivisión de las chacras dio origen a nuevos barrios y numerosas calles y tramos, los que fueron propuestos sobre antiguos deslindes de potreros y sobre trazados de canales de regadío.

 

La actual comuna de Cerro Navia se fue gestando lentamente como producto de la expansión de la ciudad de Santiago y de la presión ejercida por la antigua comuna de Las Barrancas.

 

 

 

Entre 1888 y 1897, mientras algunas comunas obtienen título de villa, Las Barrancas es aún considerada como una aldea cuyo núcleo inicial creció en función del camino de San Pablo, avenida de acceso a Santiago. A medida que la ciudad se extiende se inicia la incorporación de sectores rurales como barrios de la ciudad los que, hacia el sector poniente, se configuran como poblaciones populares de baja calidad de vida.

 

 

 

El crecimiento desordenado de la ciudad se debe en gran parte a que los dueños de las chacras colindantes pueden subdividirlas sin mayores exigencias por parte de las autoridades, siendo sólo responsables de extender los servicios públicos y pavimentar las aceras y calzadas.

 

 

 

Sólo a partir del siglo XX la ciudad inicia un proceso cada vez más acelerado de expansión conjuntamente con la pérdida de su estructura tradicional, especialmente en los sectores periféricos. Esto es consecuencia, por una parte, de la restricción impuesta por la ley de caminos de 1842 que dice relación con la apertura y trazado de nuevas calles en los suburbios sin la autorización expresa de la Dirección de la Provincia, y por otra, a las leyes de organización y atribución de los municipios de 1887, según las cuales, quedan facultados para determinar los límites urbanos de las poblaciones como asimismo las condiciones en que deben entregarse al uso público.

 

 

 

A partir de 1891 tiene gran incidencia en el proceso de expansión urbana la dictación de la Ley de la Comuna Autónoma. Es así como en el mes de diciembre de ese año todo el territorio nacional es dividido en comunas, dando por primera vez gobierno local a aquellos lugares alejados de los centros administrativos mayores. De ésta manera, recién en el año 1897 se crea la comuna de Las Barrancas, la que posteriormente dará origen a las actuales comunas de Pudahuel, Lo prado y Cerro Navia.

 

 

 

En la década de 1950 esta violenta y poco uniforme expansión urbana alcanza su máxima aceleración y los antiguos barrios se unen entre sí iniciando un proceso de conurbación. De esta manera por el área poniente se unen a Santiago los núcleos poblados de Las Barrancas y de la actual comuna de Cerro Navia.

 

 

 

Por otra parte, junto con iniciarse el proceso de industrialización en la ciudad de Santiago comienzan a aparecer los primeros barrios populares en todo el sector de Carrascal.

 

 

 

En la década de 1960, para el período de la Democracia Cristiana, la forma de acceso a la vivienda, para los sectores populares, fue la Operación Sitio, nominación dada para designar la entrega de terrenos o loteos a los pobladores, los cuales procedían luego a urbanizarlo y llevar adelante la construcción de su vivienda.

 

 

 

Para el caso de Barrancas, el principal programa llevado adelante, al tenor de la operación sitio, fue la erradicación de la población callampa Colocolo en terrenos de la chacra Lo Amor. Operación que se complementó, también con un programa de autoconstrucción de viviendas.

 

 

 

En esta década, destaca el impulso e importancia que se le dio, desde la política pública, a la participación social a nivel de bases, que en el campo se tradujo en el gran desarrollo de los sindicatos campesinos y en la ciudad en la promulgación de la ley de juntas de vecinos (16.880; 1968) y el auge de la participación de la mujer a través de los centros de madres.

 

 

 

Este proceso de constitución de las organizaciones vecinales, tiene una máxima relevancia; pues si bien es cierto, en esa época ya existían organizaciones de pobladores, en especial comités sin casa; el reconocimiento legal de las organizaciones territoriales les da un mayor ámbito de acción (lo cual tiene efectos hasta el día de hoy, ya que las juntas de vecinos pueden presentar proyectos para el adelanto de sus sectores) y además, les da la posibilidad de una representación propia. En otros términos, se da una entrada más clara del actor poblacional en la escena política nacional. Esto lleva, eso sí, a que en buena medida, tanto la D.C, como los partidos de izquierda, e incluso de derecha coopten a su favor diversos sectores de este referido actor poblacional.

 

 

 

Con la lucha de los trabajadores por el techo propio y la subsistencia, rápidamente la nominada operación sitio se demuestra claramente insuficiente para la cantidad de familias que esperan por el ansiado techo propio. Por lo que estas familias recurren a vías fuera de los cauces legales, como son las tomas de terreno, las que experimentan crecimiento explosivo entre fines de los 60 y comienzos de los 70.  

 

 

 

Entre 1967 y 1972 se realizó un total de 312 tomas, que involucraban a 54.710 familias. Un 10 por ciento de la población de Santiago consiguió acceso a tierra urbana por medio de este expediente, que no sólo se concentró en Santiago, sino que se extendió hacia las provincias.

 

 

 

Para el caso de las comuna de Barrancas, las tomas importantes fueron las que dieron origen a la población, Herminda de la Victoria (Marzo de 1967), Violeta Parra (Febrero de 1969) Montijo (Agosto de 1969).

 

 

 

Barrancas, para el año 1971, aparece, según el estudio de Duque y Pastrana con un Número de 29 “Campamentos” producto de tomas, con un total de 9.104 familias; esto indica, por un lado, la explosividad y urgencia de las demandas sociales. Demandas que, más que resultado del auge sociopolítico del momento; no son más que, respuesta popular organizada frente a la realidad concreta de pobreza a nivel de país. Por lo demás, si consideramos el promedio de 5.2 por familia que utiliza el Serviu, estas familias significan 47.340 personas viviendo en precarias condiciones.

 

 

 

Producto de la Operación Sitio, de las Tomas y de la aceleración de la migración rural, la comuna experimenta un explosivo salto de población entre los años 60 y 70, de 78.402 habitantes en el censo de 1960; Barrancas aparece con 182.612 personas al inicio de la administración Allende. Lo cual representa un crecimiento muy importante, máxime si pensamos en los recursos escasos.

 

 

 

El período del Presidente Allende fue de consolidación de la toma realizada con anterioridad, e igualmente de obtención de importantes avances para la comuna como fuero consultorios y escuelas.

 

 

 

La dictadura militar que comenzó en el año 1973, trajo, necesariamente, múltiples cambios en el País, y en la comuna en particular, más aún: Amén de la represión al movimiento social que significó un fuerte retroceso histórico a nivel de País; en lo económico el fuerte ajuste trajo mucha hambre, en especial en los sectores populares.

 

 

 

El decreto Ley Nº 13.160 del 17 de Marzo de 1981, dio origen a la Comuna de Cerro Navia. La cual nace de la segregación de la antigua comuna de Pudahuel. La nueva comuna queda con 11,06 KM2 de superficie y 137.777(censo 82) habitantes.

 

 

 

En la delimitación de las nuevas comunas, que en principio tuvo la misión de mejorar la eficiencia administrativa de territorios considerados muy grandes; también se jugó un criterio clasista por parte de las autoridades, las que tuvieron a bien, seccionar bajo ese criterio el territorio capitalino. Es así como, por ejemplo, Ñuñoa segrega sus territorios más pobres en la nueva comuna de Peñalolén. A lo anterior debemos agregar, una inequitativa distribución de los ingresos entre los Municipios, lo cual agrava más aún la situación.

 

 

 

Por otra parte, en la conformación de las nuevas comunas no se tomó en consideración los recursos económicos (de actividad económica) y físicos con que cuentan los diversos territorios, para proceder a la división de los mismos. Menos aún se consideró (o expresamente no se contabilizó); el recurso humano de los territorios (nivel socioeconómico y cultural de la población). Todo lo cual dificulta, enormemente, las posibilidades de crecimiento.

 

 

 

La segregación de Pudahuel en Cerro Navia, significó que quedaron en el nuevo territorio 9 campamentos; que contabilizan un total de 6.360 habitantes y 1.434 familias. Esto, sin contar con los recursos. Falta de ingresos, por otro lado, que tiene, también, su explicación, en que ya la comuna no cuenta con un antiguo impuesto de aeropuerto que la beneficiaba, ya que este fue traspasado a fondos generales de la nación.

 

 

 

Otro fenómeno histórico importante para el período; fue el proceso de erradicación de poblaciones que realizó la dictadura desde diversas comunas, en especial del barrio alto, hacia la zona Sur y Norte del Gran Santiago, a comunas de escasos recursos, con lo cual no se hizo más que reunificar la pobreza.

 

 

 

Si bien es cierto, Cerro Navia no es de las comunas que recibe las mayores cantidades de erradicados, proporcionalmente es importante la cantidad de población comunal que vive en poblaciones o campamentos de radicación o erradicación.